El hecho escaló hasta requerir la intervención de la Policía Metropolitana.
Las víctimas fueron asesinadas utilizando armas blancas y de fuego y, al parecer, pertenecían a una misma familia.
Iris Marín le exigió al grupo armado la liberación de los funcionarios de la Fiscalía General de la Nación.
Los funcionarios del CTI retenidos fueron identificados como José Antonio Pacheco y Rodrigo Antonio López, Franque Esley Hoyos Murcia y Yordin Fabián Pérez Mendoza.